Ampliar y extender la crítica a la tecnología

 
El documento El Smartphone y El Anillo. Tolkien y La Máquina (I), enviado por un amigo, es una buena crítica de los males y disfuncionalidades de la tecnología institucional contemporánea. Está bien escrito y bien documentado, ofreciendo una notable masa de información, muy útil para hacer la critica de las pantallas, como tecnología con un fuerte componente humanicida.
 
Aquél contribuye a desmontar las ilusiones sobre que internet y las redes sociales son un instrumento fundamental para la difusión de ideas radicales y antisistema. Ciertamente, no queda más remedio que utilizarlas, pero conociendo sus colosales limitaciones y contraindicaciones. Lo esencial es admitir que es necesario ir al contacto directo, a la autoorganización al margen de las redes sociales, evitando la funesta ilusión y la deplorable practica de hacer que todo pase por ellas.
 
Sus males, el daño que infringen, está construyendo una subhumanidad disfuncional, incapaz de enfrentarse al sistema de dominación y más incapaz aún de vencerlo. Ciertamente, los serviles, los pro sistema, los «radicales» de pega, se encuentran a sus anchas en internet pero los revolucionarios sabemos que es territorio enemigo, que sólo podemos transitar parcialmente y siempre sometidos a la vigilancia y la censura.
Por eso nuestro lugar es otro, el de la realidad real, el de la gente de carne y hueso, no el mundo de imágenes, espectros y sombras de las pantallas, manejado por el poder constituido y sus esbirros.
 
En mi «Manual para una revolución integral comunal» hay un apartado que se ocupa del examen analítico de la tecnología, a él os remito.